Entrenamiento en NEUROFEEDBACK

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Revisión histórica

En 1920 empezó el desarrollo de las técnicas de Biofeedback (biorretroalimentación o bioinformación), entre las que se encuentra el Neurofeedback. Estas técnicas facilitan al sujeto información sobre sus funciones biológicas para que sea utilizada por éste en el control de las mismas. Las primeras técnicas de biofeedback reflejaron que, gracias a instrumentos que informaban de forma inmediata sobre actividades fisiológicas alteradas (frecuencia cardiaca, presión arterial...etc.), el sujeto era capaz de controlar esa sintomatología alterada de forma consciente para así mejorar su salud y rendimiento; además, el entrenamiento continuado generaba un aprendizaje estable en el tiempo.

Desde la década de 1960 existen una gran cantidad de estudios que reflejan la eficacia del entrenamiento en neurofeedback para tratar diferentes alteraciones de base biológica como la ansiedad, depresión, trastorno por déficit de atención con y sin hiperactividad (TDA, TDAH), trastorno obsesivo compulsivo, bruxismo…etc. En la actualidad es una técnica avalada por la Academia Americana de Pediatría (AAP), con la calificación de Nivel 1 como tratamiento basado en la evidencia para el TDA-H, así como por la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente (AACAP).

En qué consiste el entrenamiento en Neurofeedback

Gracias a los avances en neurociencia sabemos que existen 5 tipos de ondas cerebrales que se encuentran presentes en todos nosotros; delta, theta, alfa, beta y gamma. Estas ondas se dividen en lentas y rápidas y se activan dependiendo de la actividad que se realiza en cada momento; las ondas lentas se activan en una alta proporción en estados de somnolencia o sueño, mientras que las ondas rápidas son necesarias en estados de concentración y para realizar una actividad intelectual. Un patrón alterado en la proporción de estas ondas implicaría un funcionamiento mental mejorable que se traduciría en ansiedad, dificultades de concentración, fatiga, etc, dependiendo del tipo de ondas que estuviesen “descompensadas” y su localización en la corteza cerebral.

Los pasos para poder realizar un correcto entrenamiento con Neurofeedback son los siguientes:

En primer lugar debemos conocer cuál es el patrón de ondas que presenta cada sujeto. Para ello se colocan dos electrodos en el cuero cabelludo (pequeñas piezas metálicas) que son capaces de registrar, de forma no invasiva, la actividad eléctrica cerebral, esto es, qué patrón de ondas cerebrales presenta ante las diferentes tareas: descanso con ojos abiertos y cerrados y tareas cognitivas de lectura y cálculo mental. Esta primera evaluación se realiza en una sesión de 60-75 minutos.

Tras el análisis de los datos de esta evaluación se diseña un tratamiento totalmente personalizado. Este tratamiento consiste en un entrenamiento basado en el “Condicionamiento operante”; se le presentan al niño diferentes retos en una pantalla de ordenador, de forma visual o auditiva, que solo podrá conseguir si su patrón de ondas cerebrales es el óptimo. De esta manera, el cerebro aprende a autorregularse y el paciente adquiere cierto control voluntario sobre sus estados mentales.

Las sesiones de entrenamiento con neurofeedback tienen una duración de como máximo 20-25 minutos. El número de sesiones necesarias dependen de la alteración que queremos tratar; por ejemplo, en casos de ansiedad o insomnio se precisan de 10 a 20 sesiones, mientras que en TDAH de 30 a 50 sesiones. Dependerá de la gravedad del trastorno, pero en general se observan las primeras mejorías a partir de las 5-10 sesiones.

Beneficios del entrenamiento en Neurofeedback

Estudios con seguimiento de niños con TDAH que han realizado este tratamiento observan que estas mejorías se mantienen tras 3 meses, 5 años y 10 años, después de haber finalizado el tratamiento, pues el cerebro ha aprendido a autorregularse.

Los beneficios que se observan tras el entrenamiento de neurofeedback en TDAH son los siguientes:

El entrenamiento en Neurofeedback en TDAH se basa en numerosos estudios con base científica que han permitido extender su uso a la práctica clínica. Desde hace décadas se utiliza este tratamiento de forma eficaz en niños con TDAH en EEUU y Canadá; más recientemente se ha introducido su uso en Alemania, Reino Unido, Holanda, Rusia etc. Es importante destacar que se trata de una técnica no invasiva, que no provoca efectos secundarios adversos y permite mantener los efectos de forma estable a lo largo del tiempo.

Páginas de interés:


International Society for Neurofeedback and Research Sociedad Española de Bio y Neurofeedback